Anís en grano
El anís en grano proviene de la planta del anís. Tiene un sabor dulce y aromático, ligeramente especiado, con un toque de regaliz, y se usa tanto en recetas dulces como saladas.
Nombre latino: Pimpinella anisum
Origen: Mediterráneo oriental y Asia occidental
Altura: aprox. 30–60 cm
Ciclo de vida: anual
Descripción
El anís (Pimpinella anisum) pertenece a la familia de las apiáceas. El anís en grano es pequeño y estriado, muy fragante. Su sabor recuerda al hinojo y al regaliz, y es más suave que el del anís estrellado. Para aprovechar mejor el aroma, machácalo ligeramente justo antes de usarlo para liberar sus aceites esenciales.
En la cocina
El anís en grano se usa mucho en repostería, en galletas, bizcochos y panes, donde aporta una nota característica. También aromatiza bebidas y licores anisados como el ouzo y el pastis. En platos salados puede funcionar muy bien si se dosifica con cuidado, especialmente en preparaciones mediterráneas con verduras, guisos y salsas.
Úsalo con moderación: el sabor es intenso. Combina muy bien con hinojo, cítricos, canela, clavo y miel, y—en pequeñas cantidades—también con tomate, tubérculos y legumbres.
Conservación y preparación
Puedes usar el anís en grano entero o molido. Entero conserva mejor el aroma; muélelo justo antes de cocinar. Guárdalo en un recipiente hermético, en un lugar fresco, seco y oscuro. En cocina puedes añadirlo directamente, tostarlo brevemente en una sartén seca para redondear el sabor, o machacarlo para un aroma más marcado.