Salvia
La salvia común es la salvia clásica que se utiliza en la cocina. Es una hierba aromática de sabor cálido y marcado, que además perfuma deliciosamente mientras se cocina.
Nombre latino: Salvia officinalis
Origen: Sur de Europa
Altura: 50–60 cm
Época de floración: junio–agosto
Ciclo de vida: perenne
Descripción
La salvia pertenece a la familia de las lamiáceas (Lamiaceae), igual que el tomillo, la lavanda y la menta. La planta produce hojas alargadas de color gris plateado y florece en verano con flores que pueden ser moradas, rosas o blancas.
La salvia común es una planta perenne que conserva en gran medida el follaje durante el invierno. Aunque procede del sur de Europa, tolera bastante bien las heladas, sobre todo si está en un lugar resguardado.
En la cocina
Las hojas de salvia se pueden usar frescas o secas. Conviene dosificar: la salvia tiene un sabor intenso y puede dominar el plato con facilidad. En la cocina francesa, puede formar parte de un bouquet garni, aportando profundidad a sopas y salsas.
También queda muy bien en platos al horno, como patatas asadas y verduras. Otra idea es freír brevemente las hojas hasta que queden crujientes y usarlas como toque final aromático. Las flores también son comestibles y funcionan muy bien como guarnición.
En el jardín de hierbas
La salvia común prefiere un lugar soleado y cálido, con un suelo bien drenado. Es una perenne resistente que se mantiene compacta y productiva con una poda ligera. En inviernos húmedos, conviene un sitio resguardado, ya que no le gusta el encharcamiento.