Acelga
La acelga es una verdura de hoja muy versátil, con pencas firmes y hojas tiernas, de sabor suave y ligeramente terroso. A menudo se cocinan por separado: la hoja se reduce rápido y la penca necesita algo más de tiempo.
Nombre latino: Beta vulgaris subsp. vulgaris (grupo Cicla)
Origen: región mediterránea
Altura: 30–60 cm
Ciclo de vida: bienal (normalmente se cultiva como anual)
Descripción
La acelga está emparentada con la remolacha y la remolacha azucarera, pero se cultiva sobre todo por sus hojas y pencas. Hay variedades verdes y otras con pencas rojas o amarillas; la “acelga arcoíris” mezcla varios colores. Su sabor es más suave que el kale y menos marcado que la espinaca, con un ligero toque a remolacha.
En la cocina
Usa la acelga en salteados, tartas saladas, currys, tortillas o platos de pasta. Sofríe primero cebolla y ajo en aceite de oliva, añade las pencas en trozos y cocina 3–5 minutos; luego incorpora las hojas y deja que se reduzcan 1–2 minutos. Combina muy bien con limón, nuez moscada, feta o queso de cabra, tomate, garbanzos, lentejas y frutos secos.
Conservación & preparación
Guarda la acelga en la nevera, envuelta sin apretar, y consúmela preferiblemente en 2–3 días. Lava bien hojas y pencas (puede haber arena en las nervaduras) y corta las pencas en trozos del mismo tamaño. También se puede congelar tras blanquear: hervor breve, enfriar, escurrir y congelar en porciones.