Rúcula

La rúcula (también llamada arúgula o roqueta) es una hoja verde con un sabor picante y ligeramente a nuez. Se utiliza cruda en ensaladas y wraps, pero también como toque fresco sobre pizza, pasta y risotto.

Nombre latino: Eruca vesicaria subsp. sativa
Origen: región mediterránea
Altura: 20–60 cm
Ciclo de vida: anual

Descripción

La rúcula pertenece a la familia de las crucíferas y es pariente de la mostaza y del rábano. En el comercio a veces se confunde con la “rúcula silvestre” (generalmente Diplotaxis tenuifolia), que tiene hojas más estrechas y a menudo un sabor aún más intenso.

En la cocina

La rúcula combina muy bien con limón, aceite de oliva, vinagre balsámico, tomate, parmesano, mozzarella, huevo, frutos secos y legumbres. En platos calientes es mejor añadirla al final para que conserve su sabor fresco y su color verde. También es deliciosa en pesto (mezclada con albahaca) o en una ensalada templada de patatas.

Conservación y preparación

Guarda la rúcula en el refrigerador, preferiblemente en su envase (abierto) o en un recipiente cerrado con una hoja de papel de cocina para absorber la humedad. Lava las hojas brevemente con agua fría y sécalas bien (centrífuga de ensalada) para obtener la mejor textura. ¿Las hojas están un poco blandas? Déjalas 5–10 minutos en agua muy fría y vuelve a secarlas.