Aceites y grasas
Los aceites y las grasas son ingredientes imprescindibles en la cocina. Aportan sabor a los platos, dan una textura agradable y permiten freír, asar, saltear y preparar aliños. Desde el aceite de oliva afrutado y la mantequilla cremosa hasta los aceites de frutos secos aromáticos, cada tipo tiene su propio carácter y su aplicación culinaria.
Algunos aceites son ideales para preparaciones frías como ensaladas y vinagretas, mientras que otros son más adecuados para cocinar o freír a temperaturas más altas. Las grasas animales como la mantequilla, el ghee y la grasa de pato también desempeñan un papel importante en muchas cocinas tradicionales y aportan a los platos un sabor rico y profundo.
De la oliva al girasol
Aceites vegetales
Los aceites vegetales se obtienen de frutos, semillas y frutos secos. Son una parte importante de la cocina en todo el mundo y se utilizan para freír, cocinar, preparar aliños y salsas. Algunos ejemplos conocidos son el aceite de oliva, el aceite de girasol y el aceite de colza.
Sabores clásicos de la cocina
Grasas animales
Las grasas animales como la mantequilla, el ghee, la manteca y la grasa de pato se utilizan desde hace siglos en las cocinas tradicionales. Aportan a los platos un sabor profundo y rico, y son especialmente adecuadas para freír, asar y preparar recetas clásicas.