Coles de Bruselas

Las coles de Bruselas son pequeñas coles compactas que crecen a lo largo de un tallo firme. Tienen un sabor fresco a col, con un toque ligeramente a nuez y, a veces, un punto amargo que funciona muy bien en platos de invierno.

Nombre latino: Brassica oleracea (Gemmifera Group)
Origen: Países Bajos históricos (Low Countries)
Altura: aproximadamente 60–90 cm

Descripción

Las coles de Bruselas son las yemas axilares comestibles de una col. Se parecen a mini repollos muy prietos y suelen recolectarse desde el otoño hasta el invierno.

En la cocina

Quedan mejor cuando se cocinan lo justo y mantienen textura: así resultan más dulces y agradables. Asarlas al horno o saltearlas aporta un sabor más profundo y un matiz tostado. Combinan genial con mantequilla o aceite de oliva, limón, mostaza, nuez moscada, ajo, bacon o frutos secos, y también con quesos curados como el parmesano.

Conservación y preparación

Guárdalas sin lavar en la nevera, en una bolsa o recipiente ventilado. Retira hojas exteriores dañadas, recorta la base y parte las más grandes por la mitad para que se hagan de forma uniforme. Cuécelas poco tiempo, al vapor o hervidas, o ásalas a temperatura alta. Para congelarlas, blanquéalas brevemente y sécalas bien antes de guardar.

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