La grasa de pato es una grasa animal tradicional obtenida a partir de grasa de pato. Es conocida por su sabor intenso y se utiliza sobre todo en platos clásicos, especialmente de la cocina francesa. En la cocina, la grasa de pato se emplea para cocinar, asar y aportar más riqueza a los platos.
Origen: grasa animal
Origen animal: pato
Tipo de planta: no aplicable
Uso: grasa procedente del tejido del pato
Descripción
La grasa de pato se obtiene calentando lentamente la grasa del pato hasta que se derrite y se separa del tejido sólido. Después, la grasa líquida se cuela y se deja enfriar. Así se obtiene un producto graso suave con un sabor rico y sabroso.
El sabor de la grasa de pato es más pleno y más característico que el de muchas grasas neutras. Precisamente por ello se valora en las cocinas tradicionales, donde no solo se utiliza como grasa de cocción, sino también como elemento de sabor en los platos.
En la cocina
La grasa de pato se utiliza mucho para platos de patatas, verduras y preparaciones cocinadas lentamente. Es especialmente conocida por las patatas fritas o asadas, que gracias a esta grasa adquieren un exterior muy crujiente y un sabor intenso. La grasa de pato también desempeña un papel importante en guisos y confit.
Debido a su sabor intenso, la grasa de pato es menos neutra que muchas otras grasas de cocina. Por eso suele elegirse de forma deliberada en platos en los que la grasa debe contribuir realmente al carácter del resultado final.
Uso
- Para cocinar y asar patatas
- Para verduras y guarniciones rústicas
- En guisos tradicionales
- Para confit y preparaciones cocinadas lentamente
- Como grasa sabrosa en la cocina francesa
Conservación
La grasa de pato se conserva mejor bien cerrada en el frigorífico. Así dura más tiempo y mantiene su sabor. Utiliza siempre una cuchara o tenedor limpio para conservar su calidad lo mejor posible.