Chirivía asada
La chirivía asada es una guarnición sencilla y clásica en la que destaca el sabor dulce y terroso de esta hortaliza de raíz algo olvidada. Con unos pocos ingredientes y algo de tiempo de horno, obtendrás trozos de chirivía dorados, suaves y ligeramente dulces, que combinan bien con carne, aves o un plato de verduras sencillo.
Número de personas: 4
Preparación: 10 minutos
Cocción: 30–35 minutos
Tiempo total: aprox. 45 minutos
Ingredientes
- 600–800 g de chirivía
- 2 cda de aceite de oliva
- 1 cdta de sal marina (gruesa), al gusto
- Pimienta negra recién molida, al gusto
- 2 ramitas de tomillo fresco o romero (opcional)
- 1 diente de ajo, machacado, preferiblemente con piel (opcional)
Preparación
- Precalienta el horno a 200 °C (calor arriba y abajo) o 180 °C (con ventilador).
- Cubre una bandeja de horno con papel de hornear o engrásala ligeramente.
- Pela la chirivía y córtala en tiras o en patatas fritas gruesas de aproximadamente 1 cm de grosor. Asegúrate de que los trozos sean más o menos del mismo tamaño para que se cocinen de manera uniforme.
Cocción
- Sazona la chirivía
Pon la chirivía en un bol grande y añade el aceite de oliva, la sal marina y un poco de pimienta negra recién molida. - Añade el tomillo y el ajo
Deshoja, si es necesario, el tomillo o el romero y añádelo a la chirivía. Incorpora el diente de ajo machacado (preferiblemente con piel) y mezcla todo bien para que la chirivía quede ligeramente cubierta de aceite por todas partes. - Reparte en la bandeja
Extiende la chirivía sobre la bandeja en una sola capa y asegúrate de que los trozos no queden unos encima de otros. - Asa la chirivía
Introduce la bandeja en la parte central del horno y asa la chirivía durante 30–35 minutos hasta que esté dorada y hecha. Dales la vuelta a los trozos una vez a mitad del tiempo de horno. - Comprueba el punto de cocción
Comprueba que puedas pincharlos fácilmente con la punta de un cuchillo y que los bordes estén ligeramente caramelizados. - Termina y sirve
Saca la chirivía del horno y retira, si lo deseas, el diente de ajo y las ramitas gruesas de romero o tomillo. Prueba y, si es necesario, ajusta el punto de sal y pimienta, y sirve de inmediato, caliente, como una guarnición sencilla con carne, aves u otro plato de verduras.