Œufs à la Reine con mostaza de Dijon y cebollino
Los Œufs à la Reine son huevos cocidos duros que se cubren con una salsa ligera y cremosa y se gratinan brevemente. Un clásico de la cocina francesa, a menudo servido como plato de almuerzo o cena ligera. En esta versión refinada, una pequeña cucharadita de mostaza de Dijon y cebollino fresco aportan un toque extra de fuerza y frescor a la salsa, sin que el plato pierda su carácter suave y elegante.
Número de personas: 4
Preparación: aprox. 15 minutos
Cocción: aprox. 20 minutos
Tiempo total: aprox. 35 minutos
Ingredientes
- 8 huevos
- 25 g de mantequilla
- 25 g de harina
- 300 ml de leche entera
- 50 ml de nata
- ½ cucharadita de mostaza de Dijon (al gusto)
- 1–2 cucharadas de cebollino fresco, picado fino
- Pizca de nuez moscada
- Sal
- Pimienta blanca
- 40 g de Gruyère o Emmental finamente rallado
- Un pequeño trocito de mantequilla para engrasar la fuente de horno
Preparación
- Pon una olla con abundante agua a hervir.
- Introduce con cuidado los huevos en el agua hirviendo y cuécelos 8–9 minutos, según la firmeza deseada.
- Escurre los huevos y enfríalos inmediatamente bajo agua fría corriente. Deja que se enfríen por completo.
- Pela los huevos y córtalos por la mitad a lo largo.
- Precalienta el horno a 220 °C (calor superior) o en modo grill.
- Engrasa ligeramente una fuente de horno con un pequeño trocito de mantequilla.
- Pica fino el cebollino; si lo deseas, reserva un poco para decorar después de gratinar.
Elaboración
- Derrite la mantequilla para el roux
Derrite la mantequilla en un cazo a fuego suave, sin que llegue a tomar color. - Prepara un roux
Añade la harina de una sola vez y remueve con unas varillas hasta obtener un roux liso. Cuécelo suavemente 1–2 minutos, sin que el roux se dore. - Bate la leche
Añade un chorrito de leche y bate con las varillas hasta que quede una mezcla homogénea. Luego, sin dejar de batir, incorpora el resto de la leche en varias tandas. - Deja que la salsa espese
Lleva la salsa a ebullición sin dejar de remover y deja que hierva suavemente a fuego bajo 2–3 minutos más, hasta obtener una salsa lisa y ligeramente ligada. - Añade la nata y la mostaza
Añade la nata y calienta brevemente. Después incorpora la mostaza de Dijon a la salsa. Empieza con ½ cucharadita; prueba y añade más solo si quieres un poco más de fuerza. - Sazona la salsa
Sazona con sal, pimienta blanca y una pizca de nuez moscada. La salsa debe caer suavemente de la cuchara, no quedar demasiado espesa. Si hace falta, añade un pequeño chorrito extra de leche. - Incorpora el cebollino a la salsa
Retira el cazo del fuego e incorpora el cebollino picado fino. Si lo deseas, reserva una pequeña parte para espolvorearla sobre el plato después. - Coloca los huevos en la fuente
Coloca los huevos partidos, con el corte hacia arriba, en la fuente engrasada, bien juntos. - Cubre con salsa y queso
Reparte la salsa con una cuchara sobre los huevos, de modo que queden mayormente cubiertos pero sin que se ahoguen. Espolvorea de forma ligera y uniforme con el queso rallado. - Gratina brevemente
Coloca la fuente en el centro o un poco más arriba del horno precalentado. Gratina aprox. 8–10 minutos, hasta que el queso se dore ligeramente y la salsa burbujee suavemente. Procura que los huevos no permanezcan demasiado tiempo en el horno para que no se resequen. - Termina y sirve
Saca la fuente del horno y, si reservaste algo de cebollino, espolvoréalo ahora por encima como toque fresco. Sirve los Œufs à la Reine de inmediato, preferiblemente en platos precalentados. Quedan muy bien con pan sencillo y crujiente o con una ensalada verde con una vinagreta ligera. El plato debe ser suave, cremoso y caliente — no pesado ni excesivamente quesoso, con la mostaza de Dijon y el cebollino como acentos frescos y discretos. - Mantén la salsa ligera y fluida
Mantén la salsa ligera y fluida: este plato gira en torno al equilibrio entre el huevo y la salsa. Ve con algo de cautela con la ligazón y, si la salsa parece demasiado espesa, añade un chorrito extra de leche. Prueba siempre después de añadir la mostaza; el sabor debe aportar tensión, sin imponerse.