Crema Catalana
La crema catalana es la contraparte catalana de la crème brûlée: una crema aterciopelada, aromatizada con cítricos y canela, a base de leche, con una fina capa crujiente de azúcar caramelizado. Un postre español clásico que se puede preparar muy bien con antelación; justo antes de servir, solo se carameliza la capa de azúcar.
Número de personas: 4
Preparación: aprox. 15 minutos
Cocción: aprox. 15 minutos
Tiempo total: aprox. 2 horas y 15 minutos
Ingredientes
- 800 ml de leche entera
- 150 g de azúcar blanco fino (para la crema)
- 6 yemas de huevo
- 1 rama de canela
- 1 vaina de vainilla
- piel de ½ limón (solo la parte amarilla)
- piel de ½ naranja (solo la parte naranja)
- 2 cucharadas de maicena
- azúcar blanco fino adicional para la capa de caramelo (aprox. 1–2 cucharadas por cuenco)
Preparación
- Preparar la vainilla y los cítricos
Abre la vaina de vainilla a lo largo y raspa las semillas. Pela la media naranja y el medio limón con un pelador; toma solo la parte coloreada de la piel, sin la parte blanca. - Disolver la maicena
Mezcla la maicena hasta que quede fina con un chorrito de leche fría (tomada de los 800 ml), hasta obtener una pasta sin grumos.
Elaboración
- Infusionar la leche
Pon 700 ml de la leche en un cazo de fondo grueso. Añade la piel de limón y de naranja, la rama de canela, las semillas de vainilla y la vaina vacía. Lleva la leche lentamente casi a ebullición y deja que infusione suavemente unos minutos. Retira el cazo del fuego y deja reposar unos minutos para que los sabores se infusionen bien en la leche. - Batir las yemas con el azúcar
Mientras tanto, bate las yemas de huevo con los 150 g de azúcar blanco fino en un bol hasta obtener una mezcla clara y cremosa. - Añadir la maicena y la leche
Añade la pasta de maicena y la leche restante (lo que te quede hasta completar 800 ml en total) a la mezcla de yemas y azúcar y bate bien. - Retirar los aromáticos
Retira la piel de limón y de naranja, la rama de canela y la vaina de vainilla de la leche caliente. - Espesar la crema
Vierte poco a poco, sin dejar de batir, la mezcla de huevo en la leche caliente del cazo. Pon el cazo a fuego bajo y calienta la crema removiendo constantemente (preferiblemente con una cuchara de madera o espátula), sin que llegue a hervir, hasta que espese claramente y quede adherida a la cuchara en una fina capa. Retira el cazo del fuego de inmediato. - Colar y dejar enfriar
Vierte la crema caliente a través de un colador fino en una jarra o bol para eliminar posibles grumos. Luego reparte la crema en 4 cuencos planos y resistentes al calor. Deja enfriar a temperatura ambiente y, a continuación, refrigera al menos 2 horas para que cuaje por completo. - Añadir la capa de azúcar
Saca los cuencos de la nevera justo antes de servir. Espolvorea la superficie de cada crema con una capa fina y uniforme de azúcar blanco fino (aprox. 1–2 cucharadas por cuenco, según el tamaño). - Caramelizar el azúcar
Coloca los cuencos brevemente bajo un grill bien caliente o utiliza un soplete para caramelizar el azúcar. Calienta hasta que el azúcar esté dorado y burbujeante y forme una capa fina y crujiente. Deja reposar unos minutos para que la capa de caramelo se endurezca. - Servir la crema catalana
Sirve la crema catalana fría, con la capa de azúcar aún crujiente. Si lo deseas, puedes colocar al lado una tira fina de piel de limón o de naranja como guarnición sutil, pero por lo demás este postre clásico no necesita nada extra.