Ensalada de rábano negro, manzana y flores de alcaparra
Una ensalada fresca y crujiente de rábano blanco y manzana, mezclada con un aderezo cremoso de mostaza y terminada con flores de alcaparra saladas. Un entrante ligero y refinado que encaja muy bien en un menú clásico.
Número de personas: 4
Preparación: aprox. 20 minutos
Cocción: 0 minutos (sin tiempo de cocción)
Tiempo total: aprox. 20 minutos
Ingredientes
- 1 rábano blanco mediano (aprox. 400–500 g)
- 1 manzana firme (p. ej., Elstar, Cox o Granny Smith)
- 4 cucharadas de crème fraîche
- 1 cucharadita de mostaza de Dijon
- 2 cucharadas de zumo de limón
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra + un poco más para terminar
- 2 cucharadas de fleurs de câpres (flores de alcaparra), escurridas
- 2 cucharadas de nueces picadas en trozos grandes, ligeramente tostadas (opcional)
- Sal al gusto
- Pimienta negra recién molida
Preparación
- Preparar el rábano blanco
Pela el rábano blanco. Corta el rábano blanco en láminas muy finas con una mandolina o un cuchillo afilado y, si lo deseas, córtalas en tiras finas. Ponlo en un bol amplio. - Preparar la manzana
Lava la manzana, retira el corazón y corta la manzana en láminas finas o tiras finas. Mezcla la manzana de inmediato con 1 cucharada del zumo de limón para evitar que se oxide. Añádela al rábano blanco. - Tostar las nueces (opcional)
Tuesta brevemente las nueces en una sartén seca a fuego medio-alto hasta que se doren ligeramente y desprendan aroma. Deja enfriar y pica en trozos grandes. - Preparar el aderezo
En un cuenco, mezcla la crème fraîche con la mostaza de Dijon, la 1 cucharada restante de zumo de limón y las 2 cucharadas de aceite de oliva. Bate hasta obtener un aderezo suave y cremoso. Sazona al gusto con sal y pimienta negra recién molida.
Preparación
- Mezcla la ensalada
Vierte el aderezo sobre el rábano blanco y la manzana. Mezcla todo con cuidado para que las tiras queden ligera y uniformemente cubiertas de aderezo. - Emplata
Reparte la ensalada en 4 platos fríos. Reparte las fleurs de câpres sobre los platos. Espolvorea, si lo deseas, con las nueces tostadas picadas en trozos grandes. - Termina la ensalada
Termina la ensalada con unas gotas de aceite de oliva virgen extra y un poco más de pimienta negra recién molida. - Sirve la ensalada
Sirve la ensalada de inmediato, para que el rábano blanco y la manzana se mantengan bien crujientes. Está deliciosa como entrante fresco, por ejemplo con pan de masa madre tostado. Combina bien con pescado ahumado o un plato caliente de caracoles y es muy adecuada como comienzo ligero y refinado de una cena.