Clavo
El clavo es una especia potente y cálidamente aromática, con un matiz dulce, especiado y ligeramente picante. Se utiliza con moderación para aportar profundidad y calidez a los platos, desde peras guisadas y galletas especiadas hasta caldos, marinadas y guisos intensos.
Nombre latino: Syzygium aromaticum
Origen: las Molucas (Indonesia)
Familia botánica: Myrtaceae (familia del mirto)
Altura: hasta unos 10–20 m
Periodo de floración: depende del clima, a menudo en las estaciones tropicales
Vida útil: perenne (árbol leñoso)
Descripción
Los clavos son los capullos florales secos y aún cerrados del árbol del clavo. Se reconocen por su forma oscura de “clavo”: un tallito con un pequeño botón redondeado en la parte superior. Debido a su alto contenido en aceites aromáticos, el clavo tiene un sabor y un aroma intensos. Su perfume es cálido y dulce, con un toque especiado que recuerda a las especias de invierno.
En la cocina
El clavo se utiliza a menudo entero, para que su sabor se infusione en el plato y luego pueda retirarse. Esto funciona bien en peras guisadas, compotas, vino caliente, chai, caldos y verduras encurtidas. El clavo molido es práctico para recetas de repostería y mezclas de especias, pero conviene dosificarlo con mucho cuidado: puede dominar con rapidez.
Esta especia combina muy bien con canela, anís estrellado, cardamomo, nuez moscada, jengibre, pimienta negra, laurel y piel de naranja. En platos salados, el clavo encaja con guisos de ternera y cordero, salsas a base de tomate y legumbres. Un truco clásico es pinchar una cebolla con clavos y dejarla infusionar en caldo, bechamel o líquido de cocción para obtener un matiz especiado, sutil y redondo.
Conservación y calidad
Guarde los clavos en un recipiente hermético, en un lugar oscuro y seco. Los clavos enteros suelen conservar su aroma durante más tiempo que el clavo molido. Los clavos frescos huelen intensamente y con calidez; si apenas desprenden aroma, a menudo ya son demasiado viejos. Puede machacar ligeramente un clavo entre los dedos: si libera enseguida un aroma claro, la calidad suele ser buena.