Frutas de pepita
Las frutas de pepita son frutas con corazón y pequeñas semillas, y han desempeñado un papel importante en la cocina europea durante siglos. Las manzanas, las peras y los membrillos son los ejemplos más conocidos. Se comen al natural, se utilizan en repostería, compotas, mermeladas y postres, pero también lucen muy bien en platos salados.
En esta página descubrirá los tipos más conocidos de frutas de pepita, con atención a su sabor, su uso en la cocina, los consejos de conservación y las aplicaciones culinarias. Así podrá ver de un vistazo qué fruta de pepita encaja mejor con la temporada, el plato y la preparación que tiene en mente.
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Manzana
Leer másUna fruta versátil con un sabor que va de fresco a dulce, utilizada tanto al natural como en compotas, repostería y platos salados.
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Pera
Leer másUna fruta tierna y jugosa, con un dulzor suave, que encaja muy bien en postres, ensaladas, compotas y preparaciones calientes.
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Membrillo
Leer másUna fruta aromática y firme que rara vez se come cruda, pero que tras su preparación es muy apreciada en jaleas, compotas y platos clásicos guisados.
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Níspero europeo
Leer másUna fruta antigua con una pulpa blanda y madura y un sabor profundo, ligeramente especiado, que tradicionalmente se consumía sobre todo tras su maduración.
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Pera nashi
Leer másUna fruta crujiente y jugosa que combina la frescura de la manzana con el suave aroma de la pera y que a menudo se come cruda.