Granos antiguos
Los cereales antiguos son cereales y semillas similares a los cereales que se cultivan y consumen desde hace siglos. Entre ellos se encuentran la espelta, el farro, el escaña, la cebada, el centeno, el mijo, el teff y el sorgo, pero también pseudocereales como el trigo sarraceno, la quinoa y el amaranto. A menudo tienen más carácter que los cereales modernos estándar: una textura más firme, un sabor a fruto seco o una estructura más terrosa y plena.
En la cocina, los cereales antiguos son sorprendentemente versátiles. Se pueden utilizar para hacer pan, gachas, ensaladas, sopas, guisos, tortitas y guarniciones sencillas. Algunos se cuecen como el arroz, mientras que otros se transforman en harina o copos. En esta página encontrarás un resumen de los cereales antiguos, su sabor y su uso en la cocina.