Cereales y arroz
Los cereales y el arroz forman la base de innumerables platos en todo el mundo. Desde el arroz y el cuscús hasta la avena, la cebada y el maíz: estos productos son versátiles, nutritivos y adecuados tanto para comidas sencillas como para recetas más elaboradas.
En esta página descubrirás diferentes tipos de cereales y arroz y cómo se utilizan en la cocina. Algunos son ideales para platos calientes y guarniciones, mientras que otros se usan a menudo en gachas, ensaladas, platos al horno o recetas de repostería.
Del basmati al risotto
Arroz
El arroz es uno de los alimentos básicos más importantes del mundo y existe en muchas variedades diferentes. Desde el arroz basmati y el arroz jazmín, ambos aromáticos, hasta el arroz para risotto, el arroz integral de textura más firme y el arroz para sushi, más pegajoso: cada tipo de arroz tiene su propia textura, sabor y uso.
Del cuscús al bulgur
Trigo y productos de trigo
El trigo es un cereal versátil que forma la base de innumerables productos, desde harina y harina integral hasta bulgur, cuscús, sémola y pasta. Según la molienda, la preparación y el procesamiento, el trigo puede tener una textura ligera, firme, cremosa o más granulosa.
Cereales clásicos con carácter
Cereales antiguos
Los cereales antiguos como la espelta, la cebada, el centeno, la avena, la escaña y el farro se utilizan desde hace siglos en panes, gachas, sopas y platos contundentes. Suelen tener un sabor pleno y a fruto seco, y aportan a los platos más profundidad, textura y carácter rústico.
Suave, dulce y versátil
Maíz y polenta
Alternativas nutritivas sin gluten
Cereales sin gluten y pseudocereales
El trigo sarraceno, la quinoa, el amaranto, el mijo y el teff se utilizan a menudo como alternativas a los cereales clásicos. Algunos son oficialmente pseudocereales, pero en la cocina se emplean de forma muy parecida: como base para ensaladas, gachas, guarniciones, preparaciones parecidas al pan y boles nutritivos.
De la molienda fina a la textura gruesa
Harina, harina integral y sémola
La harina, la harina integral y la sémola forman la base del pan, los pasteles, la pasta, las gachas y las masas batidas. Su textura va de fina y ligera a gruesa y granulosa. Precisamente esa molienda determina cómo se comporta un producto en masas, salsas, rellenos y preparaciones horneadas.
Los cereales en su forma más apreciada
Pasta, fideos y productos de masa
La pasta, los fideos y otros productos de masa muestran lo versátiles que pueden ser los cereales. Desde la pasta italiana y los fideos asiáticos hasta el cuscús y las pastas rellenas: absorben bien las salsas, dan cuerpo a los platos y a menudo forman el corazón de una comida.