Za’atar
El za’atar es una mezcla de hierbas y especias muy apreciada en Oriente Medio, con un carácter a nuez, cítrico y herbáceo. Se utiliza a menudo como topping o dip, pero también para dar más aroma y textura al pan, las verduras, las ensaladas y las carnes a la parrilla.
Tipo: mezcla de hierbas y especias
Origen: Levante, incluidos Líbano, Siria, Palestina y Jordania
Composición: variable (normalmente mejorana silvestre/orégano o tomillo, semillas de sésamo, sumac, sal)
Aroma: herbáceo, a nuez, fresco y ácido
Forma de uso: normalmente mezcla seca
Descripción
Za’atar hace referencia tanto a una planta aromática regional concreta como a la conocida mezcla que toma su nombre de ella. En la cocina, normalmente se habla de la mezcla: hierbas verdes secas, a menudo tomillo, orégano o mejorana silvestre, semillas de sésamo tostadas y sumac, con sal añadida. Esta combinación hace que el za’atar sea aromático y sabroso al mismo tiempo, con una nota fresca y ácida reconocible del sumac y un matiz crujiente y a nuez del sésamo. Cada región y productor tiene sus propias proporciones; algunas versiones son más verdes y herbáceas, mientras que otras son más ácidas o saladas.
En la cocina
El za’atar se mezcla a menudo con aceite de oliva para formar una pasta en la que mojar pan o con la que untar panes planos, como el manakish. Como topping, queda delicioso sobre hummus, labneh, halloumi a la parrilla, ensalada de tomate o verduras asadas. Combina bien con pollo y cordero, pero también funciona muy bien con huevos, aguacate y legumbres. Utiliza el za’atar preferiblemente como toque final o añádelo solo hacia el final: así las hierbas verdes se mantienen frescas y las semillas de sésamo crujientes. En preparaciones calientes también puedes cocinarlo brevemente, pero evita calentarlo demasiado tiempo para prevenir el amargor.
Conservación & preparación
Guarda el za’atar en un recipiente hermético, seco y protegido de la luz. Debido a las semillas de sésamo, la mezcla puede perder frescura con el tiempo o adquirir un olor a nuez algo rancio; es mejor comprar pequeñas cantidades si no lo utilizas a diario. Para preparar rápidamente un aceite de za’atar, mezcla 1 parte de za’atar con 1 o 2 partes de aceite de oliva y deja infusionar unos minutos. Si quieres más aroma, tuesta la mezcla muy brevemente en una sartén seca a fuego bajo y deja que se enfríe enseguida, para que el sésamo no se queme y las hierbas conserven su frescura.