Ajedrea
La ajedrea es una hierba aromática de cocina con un carácter especiado y picante, conocida sobre todo como condimento para judías y otras legumbres. Aporta calidez y profundidad a los platos, y también combina bien con guisos, verduras y preparaciones sencillas con mantequilla o aceite de oliva.
Nombre latino: Satureja (entre ellas Satureja hortensis y Satureja montana)
Origen: región mediterránea y Asia occidental
Familia botánica: Lamiaceae (familia de las lamiáceas)
Altura: aprox. 20–50 cm
Periodo de floración: verano hasta comienzos del otoño
Ciclo de vida: anual o perenne (según la especie)
Descripción
La ajedrea es una hierba compacta con hojas estrechas y lanceoladas, y pequeñas flores que suelen ser blancas o lila. En los Países Bajos se encuentran principalmente dos tipos: la ajedrea de verano (normalmente anual y algo más suave) y la ajedrea de invierno (perenne, más robusta y por lo general de sabor más intenso). Gracias a sus hojas finas y a su aroma herbáceo, la ajedrea se reconoce como una hierba de sabor “sabroso”: marcada, pero no dominante cuando se usa con moderación.
En la cocina
El sabor de la ajedrea es aromático y picante, con un ligero matiz resinoso que recuerda al tomillo y a la mejorana. Es clásica con judías verdes, alubias blancas, lentejas y garbanzos, pero funciona igual de bien en guisos, sopas, salsa de tomate y con distintas coles. Combínala con ajo, cebolla, laurel, tomillo, perejil y limón; también la mantequilla, el aceite de oliva y los quesos suaves realzan muy bien esta hierba.
Conviene usar la ajedrea al principio de la preparación si buscas un aroma redondo e integrado, por ejemplo en un guiso de legumbres o una sopa. Añádela al final si prefieres un matiz herbáceo más fresco y más vivo. La ajedrea seca es potente: empieza con una pequeña cantidad y prueba durante la preparación.
En el jardín de hierbas
A la ajedrea le gusta el sol y un suelo bien drenado y más bien pobre. La ajedrea de verano se siembra en primavera y se cosecha desde comienzos del verano cortando regularmente las puntas jóvenes. La ajedrea de invierno crece más lentamente, pero como planta perenne resulta práctica para recoger pequeñas cantidades durante todo el año; en épocas frías, el crecimiento puede detenerse. Conviene cortar en días secos y cosechar antes o durante la floración para obtener las hojas más aromáticas.
Para mantener una planta compacta, ayuda despuntarla con regularidad. Si quieres secar la ajedrea, haz pequeños manojos y cuélgalos en un lugar aireado y sombreado; después guarda la hierba en un recipiente hermético y en la oscuridad para que conserve mejor su aroma.