Arroz salvaje
El arroz salvaje no es, desde el punto de vista botánico, un verdadero arroz, pero en la cocina sus granos se utilizan de forma parecida. Los granos largos y oscuros tienen una textura firme, un marcado sabor a nuez y una ligera profundidad terrosa. Por eso aporta carácter a los platos de inmediato.
En la cocina, el arroz salvaje va muy bien en ensaladas, rellenos, sopas, guarniciones y mezclas con arroz común. Gracias a su textura firme, se mantiene bien reconocible y combina muy bien con setas, frutos secos, aves, verduras de invierno y aliños especiados.