Cilantro vietnamita
El cilantro vietnamita es una hierba de hoja con un carácter fresco y picante, y una clara nota de cilantro. Se utiliza mucho en la cocina vietnamita y del Sudeste Asiático, a menudo crudo como toque final aromático en ensaladas, platos de fideos y sopas.
Nombre latino: Persicaria odorata
Origen: Sudeste Asiático
Familia botánica: Polygonaceae (familia del knotweed)
Altura: aprox. 20–50 cm
Periodo de floración: verano hasta comienzos del otoño
Ciclo de vida: perenne (sensible a las heladas)
Descripción
El cilantro vietnamita, también llamado rau răm, no es botánicamente un verdadero cilantro. Sus hojas estrechas y lanceoladas suelen ser de color verde oscuro con una marca violácea en el centro, y crecen sobre tallos flexibles y rastreros. Gracias a su aroma marcado, esta hierba se utiliza como alternativa a la hoja de cilantro, sobre todo cuando se busca un acento más picante y cálido. Su aroma es complejo: recuerda al cilantro, pero con una frescura ligeramente cítrica y un toque picante, casi similar al jengibre.
En la cocina
Lo ideal es utilizar el cilantro vietnamita crudo o añadirlo solo al final, porque una cocción prolongada atenúa rápidamente su perfume. Combina bien con fideos de arroz, sopas tipo pho, rollitos de primavera, ensaladas frescas con pepino o mango, y platos con gambas, pollo o pato. Combínelo con lima, salsa de pescado, chile, ajo y cacahuetes tostados para lograr un perfil típico del Sudeste Asiático. Corte las hojas finamente o rómpalas de forma más gruesa; los tallos son lo bastante tiernos como para utilizarlos también si se cortan finos.
En el jardín de hierbas
Al cilantro vietnamita le gustan el calor y la humedad, y crece bien en maceta o jardinera con un sustrato nutritivo y ligeramente húmedo. Coloque la planta en un lugar luminoso, pero protégela del fuerte sol de la tarde y de la deshidratación. Despuntarla y cosecharla con regularidad estimula la aparición de brotes nuevos y tiernos; si deja que los tallos se alarguen, pueden rastrerar y enraizar con facilidad. Como esta hierba tolera mal el frío, conviene meterla en el interior en otoño o pasar el invierno en un lugar cálido y luminoso. Recoja preferiblemente las hojas jóvenes y utilícelas de inmediato; para una conservación corta, puede colocar las ramitas en un vaso con agua a temperatura ambiente.