Clementina

La clementina es un cítrico pequeño y dulce, con piel fina y fácil de pelar, y pulpa casi siempre sin semillas. Ideal como tentempié, y también queda genial en ensaladas, postres y aliños frescos.

Nombre latino: Citrus × clementina
Origen: región mediterránea (muy cultivada en España, Marruecos e Italia)

Descripción

La clementina es muy parecida a la mandarina, aunque suele tener una forma más uniforme y un sabor algo más suave. Por dentro tiene gajos jugosos y una piel naranja aromática que se desprende con facilidad. Su equilibrio entre dulzor y acidez ligera la hace muy popular.

En la cocina

Disfrútala tal cual o añade los gajos a macedonias, postres y repostería. El zumo funciona muy bien en vinagretas, marinados y siropes, y la ralladura (solo la parte naranja) perfuma yogures, bizcochos y cremas. Combina de maravilla con chocolate, vainilla, canela, jengibre, miel, almendra, pistacho y hierbas frescas como la menta. Su temporada suele ir de finales de otoño a invierno.

Conservación & preparación

Guarda las clementinas en un lugar fresco para que se mantengan firmes y jugosas más tiempo. A temperatura ambiente se resecan antes. Lava la piel si vas a rallar y usa solo la parte naranja; la blanca puede amargar. Los gajos pelados se conservan poco tiempo, tapados, en la nevera.