Col de Saboya
La col de Saboya es una col verde de hojas rizadas y abullonadas, con un sabor suave y un toque ligeramente a nuez. Al ser más tierna que la col blanca, se cocina antes y queda genial tanto en platos ligeros como en recetas más contundentes.
Nombre latino: Brassica oleracea (Capitata Group)
Origen: tradicionalmente vinculada a la región de Saboya (Francia)
Altura: aprox. 30–60 cm
Ciclo de vida: bienal, normalmente cultivada como anual
Descripción
Forma un cogollo más suelto y sus hojas son muy arrugadas, lo que las hace especialmente tiernas y buenas para absorber sabores. En comparación con la col blanca o la lombarda, suele ser más suave y muy versátil.
En la cocina
Es estupenda en sopas, guisos, gratinados y salteados. Sus hojas también son ideales para rellenar: escáldalas un momento y envuélvelas alrededor de un relleno de arroz, carne picada o lentejas. Combina muy bien con beicon, setas, mostaza, nata, manzana y nuez moscada. Su temporada principal va del otoño al invierno, con una calidad especialmente buena en los meses fríos.
Conservación & preparación
Guárdala en la nevera, mejor en el cajón de verduras; suele mantenerse bien 4–7 días. Una vez cortada, consérvala hermética y úsala en pocos días. Preparación: retira las hojas externas, corta en cuartos, elimina el tronco y lava bien. Por su textura rizada puede retener un poco de tierra, así que enjuaga con cuidado. Un escaldado rápido deja las hojas flexibles para hacer rollitos. También se puede escaldar y congelar.