Culantro

El culantro es una hierba de hoja muy aromática, con un sabor claramente parecido al del cilantro. Se utiliza mucho en la cocina caribeña y en partes de América Latina y del Sudeste Asiático, a menudo como base de sabor en guisos, sopas y marinadas.

Nombre latino: Eryngium foetidum
Origen: América tropical (ampliamente extendido por las zonas tropicales)
Familia botánica: Apiáceas (Apiaceae)
Altura: aprox. 20–60 cm
Periodo de floración: verano hasta otoño (según el cultivo)
Ciclo de vida: bienal a perenne de vida corta (normalmente se cultiva como anual)

Descripción

El culantro a veces se confunde con el cilantro, pero es una planta distinta con un aspecto muy propio. En lugar de hojas finamente divididas, forma una roseta de hojas largas y estrechas con bordes dentados. Su aroma recuerda claramente al cilantro, pero es más intenso y algo más terroso; por eso normalmente se necesita menos cantidad que de hoja de cilantro. En condiciones cálidas y húmedas, la planta crece con facilidad, mientras que en climas más frescos suele cultivarse como anual.

En la cocina

Gracias a sus hojas firmes, el culantro soporta mejor el calor que la hoja de cilantro. Funciona muy bien en sopas, currys, platos de arroz y legumbres, y con carnes o pescados guisados. Machaque o pique finamente las hojas para liberar su aroma, o deje cocer unas hojas enteras y retírelas después. El culantro combina muy bien con ajo, cebolla, chile, lima, coco y comino, y se utiliza a menudo en pastas verdes de hierbas y marinadas. También puede usarse crudo, por ejemplo finamente cortado en una ensalada o como topping, pero con moderación: su sabor es dominante.

En el jardín de hierbas

Al culantro le gustan el calor, el riego regular y un lugar de semisombra; el sol fuerte puede volver las hojas más duras. Lo ideal es cultivarlo en maceta para controlar mejor la humedad y poder colocar la planta en un lugar resguardado. Recoja siempre las hojas exteriores para que el centro siga creciendo. En cuanto la planta se espiga y forma un tallo floral, las hojas suelen volverse más duras; despuntarla a tiempo ayuda a prolongar el periodo de cosecha. En un clima fresco, pasar el invierno es difícil, aunque a veces funciona en interior, en un lugar cálido y luminoso. Para una conservación corta, envuelva las hojas en un paño ligeramente húmedo y guárdelas en un recipiente cerrado en el frigorífico.