Cuscús
El cuscús es un producto cereal elaborado con sémola de trigo, enrollada en pequeños granos y después cocida al vapor y secada. Se prepara rápidamente, tiene un sabor neutro y por eso es una base práctica tanto para ensaladas frescas como para guisos especiados.
Nombre latino: Triticum durum
Origen: Norte de África
Familia botánica: Poaceae (familia de las gramíneas)
Ciclo de vida: Anual
Descripción
El cuscús se elabora tradicionalmente con trigo duro. La sémola se humedece con agua y se frota hasta formar pequeños granos, que después se cuecen al vapor y se secan. En las tiendas, el cuscús suele ser “instantáneo”: ya está precocido y solo necesita hidratarse. También existe el cuscús perlado, también conocido como moghrabieh, con granos más grandes y más mordida; normalmente se cuece como la pasta.
En la cocina
El cuscús tiene una textura suave y absorbe fácilmente los sabores. El cuscús instantáneo es ideal como base rápida: se deja hidratar con agua caliente o caldo, se sueltan los granos con un tenedor y se mezcla con aceite, hierbas y otros ingredientes. Combina bien con verduras guisadas, tajines, carne o pescado a la parrilla, pero también con ingredientes frescos como cítricos, pepino y hierbas. El cuscús perlado es más firme y funciona bien en ensaladas templadas, como guarnición con verduras asadas o en sopas.
- Combinaciones clásicas: aceite de oliva, limón, menta, perejil, pasas, almendras.
- Salado: ras el hanout, comino, cilantro, garbanzos, zanahoria, calabacín, guiso de cordero o pollo.
- Consejo de trabajo: tuesta brevemente el cuscús en un poco de aceite o mantequilla antes de hidratarlo para darle un sabor más a nuez.
Conservación & preparación
Conserva el cuscús seco en un recipiente hermético, en un lugar fresco y seco. Para el cuscús instantáneo: usa agua caliente o caldo, tapa y deja hidratar 5–10 minutos; después suelta los granos con un tenedor y termina con un chorrito de aceite de oliva o un poco de mantequilla. Añade preferiblemente la sal y los condimentos al líquido, para que los granos tomen sabor desde dentro. El cuscús preparado se puede guardar tapado en la nevera y utilizar en los días siguientes; suéltalo antes de servir y añade, si hace falta, un poco más de aceite o zumo de limón para devolverle frescura.