Naranja sanguina
La naranja sanguina es una naranja dulce con pulpa roja a rojo oscuro y un sabor fresco y dulce, a menudo con un toque que recuerda a la frambuesa. Es ideal en postres y ensaladas, y también aporta carácter a platos salados.
Nombre latino: Citrus × sinensis
Origen: Mediterráneo (especialmente Italia)
Descripción
Las naranjas sanguinas son variedades de naranja dulce cuya pulpa se tiñe de rojo por pigmentos naturales (antocianinas). La intensidad del color varía de rosado a rojo muy profundo según la variedad y las condiciones de cultivo. La piel suele parecerse a la de una naranja normal, a veces con un rubor rojizo.
En la cocina
La naranja sanguina es fantástica para exprimir y queda preciosa en gajos o láminas finas en ensaladas—por ejemplo, con hinojo, rúcula o remolacha. El zumo va muy bien en aliños, siropes y sorbetes, y la ralladura (solo la parte coloreada) aporta aroma a repostería y salsas. Combina de maravilla con pistacho, almendra, chocolate negro, vainilla, miel, canela, jengibre, aceite de oliva, sal marina y hierbas frescas como la menta. Su temporada suele ser en invierno, con un pico a principios de año.
Conservación & preparación
Guarda las naranjas sanguinas en un lugar fresco para mantenerlas jugosas. Para exprimir mejor, déjalas un rato a temperatura ambiente y ruédalas sobre la encimera. Para gajos limpios y menos amargor, retira la piel y la parte blanca y saca los “supremos” entre las membranas. Lava bien la piel si vas a rallar.