Frutas de hueso

Las frutas de hueso tienen una pulpa tierna y jugosa que rodea un hueso duro. Este grupo incluye melocotones, albaricoques, ciruelas, cerezas y nectarinas. Se suelen comer al natural, pero también son muy apreciadas en compotas, mermeladas, repostería, postres y platos salados.

En esta página descubrirás las frutas de hueso más conocidas, sus sabores, sus usos en la cocina y consejos de conservación. Así podrás identificar de un vistazo cuáles se adaptan mejor a la temporada, al plato y a la preparación que tienes en mente.

  • Pruimen

    Ciruelas

    Las ciruelas tienen una piel fina y una pulpa tierna y jugosa, con un sabor que va de ligeramente ácido a dulce como la miel. Deliciosas al natural, en tarta o en compota.

    Ciruelas