Ensalada Fresca de Caballa
Una ensalada de caballa fresca y cremosa con manzana, pepinillo y cebollino. Deliciosa como almuerzo sencillo sobre pan tostado, y también muy adecuada como bocado pequeño para el aperitivo.
Número de personas: 4
Preparación: 0 minutos
Cocción: aprox. 15 minutos
Tiempo total: aprox. 15 minutos
Ingredientes
- 1 caballa ahumada
- 8 rebanadas de pan blanco o integral firme
- 1 manzana acidulce (por ejemplo Elstar o Jonagold)
- 3 pepinillos
- 1 chalota pequeña
- 125 g de crème fraîche
- Un ramillete pequeño de cebollino
- Sal
- Pimienta negra recién molida
- Unas gotas de zumo de limón
Preparación
- Retira con cuidado la piel de la caballa ahumada.
- Separa la carne de las espinas y comprueba con los dedos cuidadosamente que no queden espinas.
- Pon la carne limpia del pescado en un bol.
- Corta los pepinillos en dados pequeños.
- Pela la manzana, retira el corazón y corta la pulpa en dados pequeños. Rocía con unas gotas de zumo de limón para evitar que se oscurezca.
- Pela la chalota y pícala muy fina.
- Corta el cebollino en aritos finos.
Elaboración
- Añade la crème fraîche a la caballa en el bol.
- Machaca la carne del pescado en grueso con un tenedor, para que la caballa y la crème fraîche se mezclen bien pero mantengan algo de textura.
- Añade los dados de pepinillo, los dados de manzana y la chalota finamente picada.
- Mezcla todo con suavidad.
- Sazona con sal y pimienta negra recién molida. Prueba y ajusta la sazón si es necesario.
- Tuesta las rebanadas de pan en una tostadora o en una sartén seca hasta que estén doradas y crujientes.
- Unta generosamente la tostada caliente con la ensalada de caballa.
- Espolvorea con el cebollino finamente cortado justo antes de servir.
- Sirve una o dos rebanadas por persona como almuerzo, con un poco de ensalada extra en un cuenquito aparte.
- Para el aperitivo, puedes untar primero las tostadas y luego cortarlas en trozos más pequeños (por ejemplo en triángulos o en tiras) y presentarlas en una fuente.
- La ensalada se puede conservar, bien tapada en la nevera, hasta un día más; remueve antes de servir y, si es necesario, vuelve a ajustar ligeramente la sazón.