Colirrábano asado al horno
El colinabo verde es fresco y de sabor suave, y en el horno adquiere un carácter ligeramente avellanado con bordes crujientes. Al asarlo a temperatura alta y durante relativamente poco tiempo, queda jugoso por dentro y bien dorado por fuera. Una guarnición sencilla que va bien con carne, pescado o una comida vegetariana.
Número de personas: 4
Preparación: aprox. 10 minutos
Cocción: aprox. 30 minutos
Tiempo total: aprox. 40 minutos
Ingredientes
Para 4 personas
- 2 colinabos verdes (en total aprox. 600–800 g)
- 3 cucharadas de aceite de oliva
- Sal, al gusto
- Pimienta negra recién molida, al gusto
- 1 diente de ajo, machacado (opcional)
- Unas ramitas de tomillo y/o romero (opcional)
- Ralladura de limón finamente rallada, justo antes de servir (opcional)
Preparación
- Pela el colinabo con grosor; la capa exterior es dura.
- Corta el colinabo en gajos, rodajas o bastones del mismo grosor, de unos 2–3 cm.
- Pon el colinabo en un bol grande. Añade el aceite de oliva y espolvorea con sal y pimienta negra recién molida. Si lo deseas, añade el diente de ajo machacado y unas ramitas enteras de tomillo y/o romero. Mezcla bien para que los trozos de colinabo queden cubiertos por todos lados de aceite y hierbas.
Elaboración
- Precalienta el horno
Precalienta el horno a 220 °C con calor arriba/abajo o a aprox. 200 °C con ventilador y forra una bandeja con papel de hornear. - Reparte el colinabo en la bandeja
Reparte el colinabo en una sola capa sobre la bandeja forrada con papel de hornear. - Asa el colinabo en el horno
Asa el colinabo 25–30 minutos en la parte central del horno, hasta que esté tierno y con bordes dorados. Dales la vuelta a los trozos a mitad del tiempo para que se doren de forma uniforme. - Termina el colinabo
Saca la bandeja del horno. Retira el diente de ajo y las ramitas de hierbas. Prueba un trozo y, si hace falta, ajusta con un poco más de sal y pimienta. - Sirve el colinabo asado
Sirve el colinabo asado de inmediato, opcionalmente con un poco de ralladura de limón finamente rallada por encima y, si lo deseas, una pequeña nuez de mantequilla o un chorrito de buen aceite de oliva. Está rico con pollo asado, un trozo de pescado, salchicha o estofado, o como verdura de acompañamiento en un plato vegetariano.