Espinacas a la crema
Las espinacas a la crème son una guarnición clásica de espinacas ligeramente salteadas en una salsa suave y cremosa. La mantequilla, la nata y un toque de nuez moscada aportan un sabor delicado y redondo. Una verdura sencilla y atemporal que combina de maravilla con pescado, carne o puré de patatas.
Número de personas: 4
Preparación: aprox. 10 minutos
Cocción: aprox. 10 minutos
Tiempo total: aprox. 20 minutos
Ingredientes
- 800 g de espinacas frescas o 400 g de espinacas en hoja congeladas
- 30 g de mantequilla
- 1 chalota pequeña
- 100 ml de nata para montar
- sal
- pimienta blanca recién molida
- una pizca de nuez moscada recién rallada
Preparación
- Espinacas frescas Retira los tallos duros, si los hubiera. Lava las espinacas en abundante agua fría hasta que no quede arena. Escúrrelas bien en un colador y, si es posible, sécalas brevemente en una centrifugadora de ensalada.
- Espinacas congeladas Deja que las espinacas en hoja se descongelen por completo. Exprímeles el exceso de líquido (por ejemplo, en un colador o entre dos platos), para que no queden demasiado húmedas.
- Pela la chalota y pícala muy fina.
Preparación
- Pochar la chalota Derrite la mantequilla en una cazuela amplia a fuego bajo. Añade la chalota finamente picada y sofríela suavemente hasta que quede transparente, sin que llegue a dorarse.
- Rehogar las espinacas Añade las espinacas. Con espinacas frescas: incorpóralas en tandas y remueve hasta que las hojas se reduzcan. Continúa hasta tener todas las espinacas en la cazuela; en total tarda 1–2 minutos. Con espinacas congeladas: añade las espinacas bien escurridas de una sola vez y caliéntalas un momento, removiendo.
- Retirar el exceso de líquido y, si se desea, picar Pasa las espinacas a un colador colocado sobre un bol y presiona con cuidado para quitar el exceso de líquido con la parte convexa de una cuchara. Para una textura más fina, puedes picar groseramente las espinacas ya reducidas en una tabla. Devuelve las espinacas a la cazuela.
- Añadir la nata y espesar Vierte la nata sobre las espinacas. Calienta a fuego bajo y deja que la salsa reduzca suavemente durante unos minutos, hasta que quede ligeramente ligada y cremosa. Remueve con frecuencia.
- Sazonar Sazona las espinacas a la crème con sal, pimienta blanca recién molida y una pizca de nuez moscada recién rallada. Prueba y ajusta si es necesario; ten cuidado con la nuez moscada, con un poco es suficiente.
- Servir Sirve las espinacas a la crème de inmediato, como guarnición caliente con, por ejemplo, pescado a la sartén, un trozo de carne o puré de patatas.