Gambas al ajillo
Las gambas al ajillo – gambas al ajo – son un clásico de la tradición de las tapas españolas. Las gambas grandes se saltean brevemente en abundante aceite de oliva con mucho ajo y un toque de guindilla. Se sirven en el aceite aromático, para mojar pan: sencillo, contundente y típicamente español.
Número de personas: 4 (como parte de un surtido de tapas)
Preparación: aprox. 15 minutos
Cocción: aprox. 10 minutos
Tiempo total: aprox. 25 minutos
Ingredientes
- 750 g de gambas grandes sin pelar
- 6 dientes de ajo
- 1 guindilla roja (más o menos picante, al gusto)
- 2–3 hojas de laurel (opcional)
- unas ramitas de perejil plano
- 80–100 ml de aceite de oliva virgen extra
- ½ limón
- sal
- pimienta negra recién molida
Preparación
- Retira el caparazón de las gambas; deja la cola si lo deseas para la presentación.
- Haz un corte con cuidado a lo largo del lomo con un cuchillo afilado y retira el intestino.
- Enjuaga las gambas brevemente bajo agua fría y luego sécalas bien con papel de cocina.
- Pela el ajo y corta los dientes en láminas finas.
- Abre la guindilla roja a lo largo, retira las membranas y las semillas si lo deseas y corta la guindilla en aritos finos o en trocitos.
- Lava el perejil, sacúdelo para secarlo y pica finamente las hojas.
Elaboración
- Aromatiza el aceite
Calienta el aceite de oliva en una sartén amplia o en un recipiente apto para el fuego a temperatura media. Añade el ajo, la guindilla roja y, si la usas, las hojas de laurel. Deja que todo se cocine suavemente hasta que el ajo empiece a tomar un ligero color y desprenda su aroma. Remueve de vez en cuando y procura que el ajo no se dore en exceso. - Saltea las gambas brevemente
Sube un poco el fuego. Coloca las gambas en una sola capa en el aceite caliente y aromático. Sazona ligeramente con sal y un poco de pimienta negra recién molida. Saltea las gambas 1–2 minutos, dales la vuelta y cocina el otro lado 1–2 minutos más, hasta que estén rosadas y justo hechas. No las cocines más de lo necesario para evitar que se pongan gomosas. - Termina el plato
Retira la sartén del fuego. Espolvorea el perejil finamente picado sobre las gambas. Exprime el medio limón por encima, al gusto. Retira las hojas de laurel. - Sirve las gambas de inmediato
Pasa las gambas con el ajo y el aceite caliente a una cazuelita precalentada. Sirve de inmediato, preferiblemente con pan fresco para mojar en el aromático aceite de ajo. Las gambas al ajillo son ideales como parte de una comida de tapas, pero también pueden servirse como entrante con un poco de pan extra y una ensalada verde sencilla.