Pollo con salsa cremosa de estragón
El pollo en salsa cremosa de estragón es un clásico inspirado en la cocina francesa en el que el estragón fresco tiene el papel protagonista. Primero se dora el pollo y después se cocina lentamente en el horno en una salsa de vino blanco, fondo de ave y nata. El resultado es una salsa rica y suave y un pollo que casi se desprende solo del hueso.
Número de personas: 4
Preparación: aprox. 20 minutos
Cocción: 50–55 minutos
Tiempo total: aprox. 1 hora 15 minutos
Ingredientes
- 4–6 muslos o contramuslos de pollo (según el tamaño y el apetito)
- 2 chalotas
- 2 dientes de ajo
- 30 g de mantequilla
- 1 cucharada de aceite de oliva
- 150 ml de vino blanco seco
- 100 ml de fondo de ave
- 250 ml de nata para montar (mínimo 30% de grasa)
- 2 cucharadas de estragón fresco
- unas hojas extra de estragón fresco para servir
- sal
- pimienta negra recién molida
Preparación
- Precalienta el horno a 180 °C (calor arriba y abajo).
- Pela y pica finamente las chalotas.
- Pela el ajo y córtalo en láminas finas o pícalo finamente.
- Pica finamente el estragón fresco; reserva un pequeño puñado para terminar en la mesa.
- Seca el pollo con papel de cocina y sazona generosamente por todos lados con sal y pimienta negra recién molida.
Elaboración
- Dora el pollo hasta que esté bien dorado
Calienta la mantequilla junto con el aceite de oliva en una cazuela grande apta para el horno o una olla de hierro, a fuego medio-alto. Coloca el pollo (preferiblemente en una sola capa) y dóralo lentamente por todos lados. Tómate tu tiempo; un buen dorado aporta mucho sabor al plato. Saca el pollo de la cazuela y pásalo a un plato. Deja la grasa en la cazuela. - Prepara la base de la salsa
Baja un poco el fuego. Añade las chalotas picadas a la grasa y sofríelas suavemente hasta que queden transparentes y tiernas, sin que se doren. Añade el ajo y rehoga brevemente, 30–60 segundos, hasta que empiece a desprender aroma. - Desglasa y pon la salsa en marcha
Desglasa con el vino blanco y despega bien los jugos pegados del fondo. Deja que el vino reduzca suavemente durante 3–5 minutos, hasta que se reduzca aproximadamente a la mitad. Añade el fondo de ave y lleva de nuevo a ebullición brevemente. Vierte la nata para montar y mezcla bien. - Añade el estragón
Añade ahora el estragón finamente picado (aprox. 2 cucharadas) a la salsa. Lleva la salsa suavemente a ebullición, prueba y, si es necesario, sazona ya ligeramente con sal y pimienta. Ten en cuenta que el pollo aportará más sabor. - Cocina el pollo en el horno
Vuelve a colocar el pollo en la cazuela, con la piel hacia arriba, y asegúrate de que quede parcialmente sumergido en la salsa. Tapa la cazuela con una tapa o con papel de aluminio resistente. Mete la cazuela en el horno precalentado y cocina el pollo lentamente durante 50–55 minutos, hasta que la carne esté muy tierna y se separe fácilmente del hueso. - Termina y espesa la salsa
Saca la cazuela del horno y retira la tapa o el papel de aluminio. Deja reposar el pollo en la salsa 5–10 minutos, con el fuego apagado, para que los jugos se redistribuyan en la carne. Prueba la salsa y sazona con más sal y pimienta negra recién molida. ¿La salsa sigue siendo un poco demasiado líquida para tu gusto? Entonces saca con cuidado el pollo de la cazuela y mantenlo caliente, tapado. Pon la cazuela con la salsa a fuego medio-alto y deja que reduzca suavemente unos minutos hasta alcanzar la consistencia deseada. Después vuelve a poner el pollo en la salsa. La salsa debe quedar cremosa, aromática y ligeramente ligada; el pollo, muy tierno. - Sirve el pollo en salsa de estragón
Sirve el pollo en salsa cremosa de estragón en la cazuela o en una fuente precalentada, con la salsa generosamente alrededor. Decora en la mesa con unas hojas extra de estragón fresco para aportar más aroma y frescor.