Calabacín al Ajillo
Calabacín al ajillo es una preparación española sencilla de calabacín con ajo y perejil en aceite de oliva. El calabacín se dora ligeramente y después se riega con un aromático aceite de ajo y perejil. Es una guarnición clásica que también encaja perfectamente en un menú de tapas.
Número de personas: 4
Preparación: aprox. 15 minutos
Cocción: aprox. 20 minutos
Tiempo total: aprox. 50 minutos
Ingredientes
- 2 calabacines grandes (en total aprox. 600–700 g)
- 6 dientes de ajo
- ½ manojo de perejil fresco de hoja plana (aprox. 10–15 g)
- 4–5 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (más si es necesario para freír)
- sal
Preparación
- Cortar el calabacín
Lava los calabacines y retira los extremos. Corta los calabacines en rodajas de aproximadamente 0,5–1 cm de grosor. - Salar el calabacín y dejar escurrir
Coloca las rodajas de calabacín en una o dos capas sobre una fuente o una tabla grande. Espolvoréalas ligeramente con sal por ambos lados. Déjalas reposar al menos 30 minutos en la nevera o en un lugar fresco. Después, sécalas cuidadosamente con papel de cocina. Esto elimina el líquido que sueltan y ayuda a que se doren bien. - Preparar el ajo y el perejil
Pela los dientes de ajo y pícalos finamente. Lava el perejil, sécalo bien sacudiéndolo y pica finamente las hojas.
Elaboración
- Dorar el calabacín
Calienta 2–3 cucharadas de aceite de oliva en una sartén grande a fuego medio-alto. Coloca parte de las rodajas de calabacín en la sartén, sin que se superpongan demasiado. Cocina las rodajas 3–4 minutos por cada lado, hasta que estén ligeramente doradas y tiernas. Añade un poco más de aceite de oliva durante la cocción si es necesario. Retira el calabacín de la sartén y colócalo en una fuente. Repite con las rodajas restantes. - Sofreír el ajo y el perejil
Baja el fuego. Si es necesario, añade un pequeño chorrito de aceite de oliva a la misma sartén. Añade el ajo finamente picado y sofríelo a fuego bajo unos 30 segundos hasta que empiece a desprender aroma, pero sin que llegue a dorarse. Añade el perejil picado y sofríe suavemente unos 30 segundos más. - Terminar el plato
Reparte uniformemente la mezcla caliente de ajo y perejil sobre las rodajas de calabacín ya doradas en la fuente. Prueba y añade, si hace falta, un poco más de sal. - Servir el calabacín
Sirve el calabacín al ajillo caliente o templado como guarnición o como parte de un menú de tapas. El plato combina bien con carne o pescado a la parrilla u otras verduras al estilo español.